miércoles, 7 de enero de 2015

¿Guido Girardi es un ladrón?



Soy de aquellos que, pese a los antecedentes, pensaba ingenuamente que Guido Girardi Lavín estaría a la altura de la investidura de Presidente del Senado.

Bien lo supimos todos los chilenos, que consternados vimos como una falsa enferma de cáncer fue presentada por Girardi para legitimar el aborto terapéutico.. Que haría primar en él aquellos valores republicanos fundamentales como la sobriedad, el decoro en el ejercicio del cargo, la ponderación y la prudencia..Lamentablemente me equivoqué. Girardi no ha estado a la altura de su cargo.



El Senado, el símbolo más prístino de la democracia, fue tomado en forma violenta por 60 manifestantes -entre alumnos y apoderados- que ingresaron exigiendo que ‘se le devuelva el poder al pueblo’.

Una de sus primeras polémicas fue cuando Girardi asumió públicamente en 2002 su responsabilidad por el envío de 24.000 cartas a militantes de su partido en el marco de su campaña para repostularse como timonel del PPD, las que fueron costeadas por la Presidencia de la Cámara de Diputados, encabezada en ese entonces por su compañera de bancada, Adriana Muñoz.Ver más en el artículo: Guido Girardi y el Aborto

Sin embargo, comienzan a conocerse una forma característica de actuar.En el 2003, interviene en las acusaciones de menores contra senadores de la UDI en el caso Spiniak

Y, justo ahora, en plena crisis de ideas y de acciones de la Concertación, se decide nombrar en uno de los cargos políticos más importantes al gran iluminado de los calcetines rojos, Guido Girardi Lavín . Básicamente, por un acuerdo cupular, tan característico en estos tiempos de democracia y consensos, entre partidos de su coalición.

“Esta es la voluntad que queremos reiterar”. Ser honesto con el propósito de una tarea permite ganar la confianza de los demás, inspirar y ser un ejemplo para los demás. Por cierto, significa nunca hacer mal uso de lo que se nos confió.Y nunca debe olvidarse que la honestidad es la clave de la autoridad. La segunda cualidad que debe poseer un buen político es poseer una mente trabajada en la rigurosidad del saber y de hacer las preguntas correctas. No es bueno para la política que los que participan en ella oculten sus convicciones o que se declaren “independientes”, sin afiliación. El carácter imprime el sello en la conducta del individuo. Un ser humano honorable es una persona que resume toda una suma de virtudes al comportarse de forma moral, y al cumplir lo que es correcto con el prójimo como así también con uno mismo, todo el tiempo. Y el que pierde es el Senado que rebajará aún más la evaluación pública.

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